Nota: Este artículo contiene spoiler o información de la trama.
Una vez más nos sorprende el excelente realizador chileno, Alejandro Amenábar, con una película que pasará a ser un clásico tanto por su contenido como por su calidad cinematográfica. Ya habíamos visto y comentado “Mar Adentro”, un film que sacó aplausos en todo el mundo y que obtuvo Oscares y Premios Internacionales de Cine.
Con “Ágora”, una película que pasó casi imperceptible a comienzos del 2010 por las pantallas chilenas, Amenábar apostó por la muestra de la intolerancia religiosa, proverbial pecado de la humanidad en todos los tiempos y lugares y que en esta ocasión se localiza en el inicio de la decadencia del Imperio Romano, alrededor de 450 D.C., demostrándonos que el fanatismo es inherente al ser humano, sin importar la bandera religiosa que enarbola.
“Otra persona sobria es mi amigo Juan Rodolfo Wilcock, que lleva años viviendo en el campo, en una casita sencilla, con pocos muebles, escasos cacharros, y un estante de libros. Creo que en su guardarropa sólo hay dos viejas chaquetas, tres o cuatro camisas desgastadas, algún pullover agujereado y unos cuantos pantalones de pana: todo ello ropa comprada en mercados de segunda mano. Además del teléfono, del cual también se sirve para charlas con los amigos, sus grandes lujos son un viejo Volkswagen, con el cual (pero cada vez menos) aparece en ocasiones en Roma, y una buena radio para escuchar, cuando lo dan y tiene ganas, un lied de Hugo Wolf o un cuarteto de Anton Webern. Pero tampoco él trabaja: escribe poemas y cuentos, pergueña algun artículo para la prensa, traduce dramas elisabethianos y, echado en un diván, lee y relee a Joyce y Wittgenstein.”
Ruggero Guarini.
Fragmento de un artículo de Ruggero Guarini, autor de la Novela “Parodia”.
En 2005 el Ministerio de Cultura de Grecia hizo una donación a la estación de Metro Grecia de Santiago de Chile, que consistió en una réplica de parte del friso Zóforos del Partenón; en 2009, donó 16 réplicas del friso oeste del Partenón y de una maqueta de la Acrópolis. La Fundación Gabriel y Mary Mustakis donó por su parte dos pantallas plasma para la exhibición ininterrumpida de audiovisuales referentes a la Acrópolis y al Partenón.
Es de uno de los audiovisuales que me referiré. Cada vez que paso por ahí me quedo hipnotizado viéndolo una y otra vez. Se trata de “The Partenon”, realizado por Paul Debevec. Consiste en un modelado 3D del Partenón y de sus metopas.
En este video pueden ver:
Una estructura 3D sin color que es el friso oeste, uno de los que fueron llevados al British Museum of London.