Shrek critica

Shrek, critica

Shrek

Técnicamente, las imágenes de esta película son impresionantes. Representa un paso adelante en la animación por computador o CGI. A excepción del modelado y movimiento de los personajes y ciertos movimientos de la cámara, no parece que fuera animación.

Cinematográficamente deja bastante que desear. Lo que más incomoda es que al intentar hacer una relectura de los cuentos de hadas, los creadores cometieron errores de referencia. Apelan a cosas que el público sabía pero que no tienen relación con los cuentos de hadas, sólo con el objeto de hacer reír, contaminando de este modo el mensaje. Ejemplo: las referencias a las luchas de la WWF, a "Indiana Jones y el templo maldito", la referencia del "bullet-time" o tiempo suspendido de la Princesa Fiona en el aire, como lo hace Trinity. Pudo haber sido buena idea limitar las referencias al mundo del cuento de hadas. En cierto momento el Burro, que está nervioso comenta "Necesitaré una terapia después de esto. Ya me está empezando un tic". Eso es propio de la cultura moderna. No pertenece ni siquiera al mundo de fantasía de los niños. Dichas referencias se salen del contexto de la diégesis del film.

Es válido hacer un discurso referencial, en casos, por ejemplo, en los que el contexto lo admite -e incluso exige- como en el caso de "Los Simpson", que prácticamente está repleta de referencias. Sin embargo, si deseamos obtener una obra de cierta validez, no podemos permitir que las referencias nos agobien.

Lo otro, mayores matices dramáticos. Al parecer los guionistas de la Dreamworks le tienen terror a un minuto sin que el público se ría de algún chiste. La película es entretenida, pero cansa: demasiados chistes, mucho humor fácil. Parece más bien una revista de humor. Por eso uno llega a dolerle la garganta tanto reírse. Es bueno reírse. Pero uno va al cine a ver este tipo de películas con una predisposición a un mayor abanico de emociones. Me habría gustado llorar, más momentos de suspenso, etc. Estas atmósferas dramáticas apenas se rozan por el miedo a perder la sonrisa de los labios del público.

Mucho del contenido, incluso del guión, para el espectador "macho" (al decir de Cortázar, que escribía exigiendo más de sus lectores, es decir, escribía para "lectores machos") es fácil de adivinar y de sospechar de antemano. Hasta el mismo final, a la mitad de la película, es perfectamente vaticinable, lo que produce molestia.

Uno de los arquetipos recurrentes de estos productos es el personaje "bufón" que habla y cuenta chistes todo el rato. Es cierto que el Burro es simpático, pero con la excusa de que el personaje "es así" se llena el metraje de diálogos (que son más fáciles de animar) y se obtienen , al menos, sonrisas.

Comparada a "Toy Story", ésta es superior, desde el punto de vista del guión. En ésta se utilizan las referencias(películas del Oeste, Superhéroes espaciales) en beneficio de los mensajes o conceptos que desean ser comunicados al público (el egoísmo de Woody; la identidad de Buzz Lightyear; el amor hacia su "dueño", etc)

En resumen. Un gran salto técnico en animación, pero un "quedarse ahí" o incluso un retroceso en términos guionísticos y de contenido." Por intentar quedar bien con el público adulto y el infantil, Dreamworks desperdició una excelente historia en aras de amortizar la inversión.

Por Henzo Lafuente

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