Una vida sin alcohol ni drogas es más sana para ti, tu familia y la sociedad
Resumen: Extraído del libro "Feng-Shui", de William Spear.¿Qué es el Feng Shui? - El mundo de las vibraciones - La adivinación
¿Qué es el Feng-Shui?
A medida que la sociedad moderna empieza a descubrir la medicina tradicional, los investigadores científicos y médicos continuan ampliando sus conocimientos considerando el efecto del ambiente sobre la salud y el bienestar individual. En el campo del diseño y la construcción de casas se han producido cambios radicales gracias a estudios sobre elementos potencialmente tóxicos que se utilizaban en los materiales de construcción habituales. Se ha probado que la radiación que emiten los cables de alta tensión, los radares u otro tipo de fuentes puede causar cáncer, y esto es ahora motivo serio de preocupación. Las investigaciones sobre los efectos del color y la luz en el comportamiento humano han ayudado a muchos diseñadores de interior a crear ambientes más armonicos para la casa y el hogar de trabajo.
La integración del mundo exterior en nuestro ambiente interior es la piedra angular de la mayoría de las filosofías tradicionales. La frase japonesa "Shin do fu ji" (literalmente, tierra y hombre) nos recuerda la unidad de los seres humanos con nuestro planeta. Los indígenas de todo el planeta han comprendido siempre que no estamos separados de la Tierra, de nuestras casas o de los demás. Mediante un estudio detallado de los principales de unidad y una observación del orden perfecto y eterno del universo, el Feng-Shui reúne los ambientes externos e internos creando viviendas equilibradas y pacíficas cuyos ocupantes pueden desarrollarse en felicidad y salud.
En Asia, en los primeros tiempos, los maestros del arte de la colocación solían dedicarse a localizar los lugares con mejores auspicios para situar la tumba de un pariente fallecido. Después de que la familia eligiera una zona general, el maestro de Feng-Shui, utilizando un "luo pan" o compás de adivino, señalaba el lugar perfecto entre cadenas de montanas, cerca del meandro de un río o en un valle en el que los espíritus ancestrales estuvieran en armonía con el cielo y la Tierra. Allí se construía y se bendecía la tumba, y la buena suerte de la familia se veía realzada por el efecto que tenía este espíritu bien cuidado sobre las generaciones futuras.
Con el tiempo, esta utilización clásica del Feng Shui se amplio para incluir una detallada observación del mundo vivo y la forma en que la energía de la Tierra afectaba a la vida diaria de las personas. Un buen Feng Shui significaba prosperidad y larga vida, una conexión consciente entre el ambiente exterior y el mundo interior. Considerado parte de la filosofía del I Ching, el Feng Shui siguió siendo una parte integral de la vida diaria hasta que las influencias occidentales y el cambio político empezaron a erosionar esta antigua y profunda apreciación por lo invisible.
El mundo de las vibraciones
Toda la materia vibra. Esta energía electromagnética invisible, denominada Chi por los chinos, ki por los japoneses y prana por los hindúes, es irradiada por objetos de todas las formas y tamaños con patrones distintivos. Los mapas detallados del Chi del cuerpo humano revelan líneas de energía llamadas meridianos, que forman las bases de la práctica de la acupuntura y la terapia de masajes del "shiatsu".
Las personas con miembros amputados tienen experiencias del llamado dolor fantasma, por el que sienten una rodilla que no existe. Incluso si ha sido amputada toda la pierna, la energía que esta creaba todavía permanece allí.
Este fenómeno puede demostrarse mediante el sistema de fotografía Kirlian. La imagen de una hoja fotografiada con una cámara Kirlian muestra la energía de la hoja irradiando desde todo su contorno. Si se corta una esquina de la hoja y se fotografía de nuevo, la nueva imagen mostrará la hoja completa, aunque ahora falte una de sus partes en el plano material.
Esta energía invisible, esta vibración, fluye constantemente en todas las formas de vida. El fenómeno se ha observado en profundidad y se ha detallado cuidadosamente tanto en los siete chakras de energía estudiados por la medicina ayurvédica como en los meridianos de acupuntura señalados por la medicina tradicional china, ambos sistemas desarrollados hace miles de años. La Tierra tiene meridianos similares y puntos de concentración de fuerza que, incluso en tiempos recientes, fueron reconocidos como lugares de gran energía y espiritualidad, y nuestros antepasados los utilizaron para erigir grandes catedrales o templos.
Basta un día en Avebury, un pequeño pueblo de Gran Bretaña donde los primeros pobladores erigieron inmensos monolitos de piedra que reflejaban los movimientos del Sol y la Luna en relación con la Tierra, para convencer a los más escépticos de la importancia de esta energía. Avebury es un lugar con una fuerza increíble y una concentración intensa de energía. Ahora se esta explorando este tipo de lugares en todo nuestro planeta y se aprecian por sus cualidades curativas potenciales. Aunque se descubrieron hace mucho tiempo, estas cualidades están totalmente olvidadas debido a la atención que ahora se presta a la tecnología y a la ganancia material.
La adivinación
El compás del geomántico, la herramienta de adivinación que empleaba el maestro clásico, mostraba el patrón eterno de la espiral, que reflejaba el movimiento infinito del chi entre el cielo y la Tierra. Después de colocar los anillos alineados con las cadenas montañosas o los ríos, el maestro de Feng Shui podía detectar los bloqueos o las fuentes del chi de la misma manera que el adivino lo hace con su varita mágica o el acupuntor con el pulso.
El geomante daba consejos sobre la forma y la orientación de una vivienda, la colocación de la entrada u otros detalles de su diseño, como por ejemplo, el lugar donde debían situarse los dormitorios o las cocinas para conseguir un ambiente más armónico. Se hacia primero un estudio astrológico de los residentes, puesto que muchas de las decisiones dependían de las características de los habitantes de la casa, el uso de las habitaciones y la comprensión general de los aspectos mas sutiles del mundo invisible.
El Feng Shui intuitivo
Aunque la práctica del arte de la colocación esta muy extendida en Asia, la escuela clásica del empleo del compás del geomante es mucho menos evidente en el mundo occidental. En su lugar, el Feng Shui intuitivo se esta extendiendo rápidamente entre arquitectos, diseñadores y muchos otros profesionales en el campo de las artes curativas, que reconocen la existencia de una relación estrecha entre el ambiente y la salud.
Enraizado en una cosmología universal como la filosofía oriental, el Feng Shui intuitivo puede ayudarle a aprender la forma de practicar la acupuntura en el espacio. El éxito de esta práctica depende de la claridad y la comprensión del diseñador -usted mismo- según su experiencia, no según sus conocimientos. Si hay bloqueos, los profesionales pueden abrir caminos para que fluya la energía haciendo varios ajustes, igual que en la acupuntura. Para activar o disminuir energía, analizan detalladamente los colores, las formas, las texturas, los patrones y los materiales, de la misma forma que se analizaría la dieta alimentaria como factor que afecta el equilibrio interno.
Esta práctica también se basa en la comprensión de la organización del espacio detallada en el I Ching. Si se utiliza como punto de referencia en el proceso de diseño, los arquitectos que utilizan el Feng Shui pueden llegar a crear estructuras extraordinariamente poderosas que sirvan de plataforma de lanzamiento para la buena suerte de sus ocupantes. Muchos arquitectos modernos que son imitados constantemente siguen siendo los mejores, en parte por la gran ventaja que les ofrecen estos conocimientos. No obstante, un edificio puede parecer similar a otro en el que se haya utilizado la teoría del Feng Shui, pero si este ha sido diseñado sin haber comprendido previamente la totalidad de las fuerzas sutiles en juego puede llegar a ser una pesadilla para sus ocupantes.
El Feng Shui intuitivo se distingue del clásico en que el profesional se centra en el instinto, en el sentimiento y en la intuición. Estas tres fuerzas, constantemente activas en todos los individuos, son la verdadera fuente de la sabiduría heredada que formó las filosofías cosmológicas de las antiguas culturas. Más que intentar analizar e interpretar complejos sistemas de energía o directrices de una cultura especifica de otro lugar y otro tiempo, aquel que practica el Feng Shui intuitivo aprende a descubrir la sabiduría interior, siempre presente en el. Los cambios se basan en la claridad, el juicio y la acumulación de experiencia intuitiva, a la que todos tenemos acceso directo. Curiosamente, los caracteres japoneses para la palabra intuición significan literalmente «capacidad original».