Debe ser casualidad con seguridad pero he observado hace tiempo que algunos escritores que me han gustado siempre, han dado fin a sus vidas de forma dramática: suicidándose.
Hablo de Horacio Quiroga, Virginia Woolf, Ernest Hemingway, Cesare Pavese, Thomas Mann,… De otros que me ha agradado leer su obra, lo intentaron en repetidas ocasiones, sin conseguirlo, como Guy de Maupassant. De algunos más recuerdo algún detalle de su vida literaria, siendo uno de los casos el de Mariano José de Larra por su famoso artículo Vuelva usted mañana, que se suicidó asimismo.
Horacio Quiroga ha sido un maestro consumado del cuento moderno. Nacido en Uruguay, vivió buena parte de su vida en Argentina, confinado en la selva. El drama fue una constante en su vida. Drama en forma de suicidio, que afectó a su padre, a su padrastro, a su amigo Federico, a su esposa Ana María, a él mismo, a su otro amigo, Leopoldo Lugones (poeta y también cuentista como Quiroga), a su hija mayor Eglé y, finalmente, a su hijo Darío. No tengo conocimiento de ningún caso similar en el mundo literario, salvo el de Hemingway, que comentaremos más adelante.
Cuando Horacio contaba tres meses de edad su padre moría de un disparo accidental de escopeta al bajar de una embarcación.
Su madre volvió a casarse y su padrastro, al que aceptó Horacio de buena gana, sufrió un derrame cerebral, se quedó sin habla y en su desesperación se suicidó disparándose en la frente con una pistola. Horacio tenía 5 años.
|
Trackback |
Añadir este link a... |
Recomiéndelo a un(a) amigo(a)
Añadir a:
| 'Favoritos'
Comentario(s)