Tamieion Thrakis
www.apocatastasis.com Home

Los brahmanes y el león

Añadir página a Favoritos: teclas CONTROL + D. Si desea reproducir nuestros contenidos, agradeceremos citar la fuente y la dirección de esta página web.

Envíe sus contenidos a este sitio

Ingrese su e-mail:

Desarrollado por FeedBurner

Translate this page:

Panchatantra (siglo II a.C.) - J. L. Borges. A. Bioy Casares: Cuentos Breves y Extraordinarios. Losada- Buenos Aires, 1953.

En cierto pueblo había cuatro brahmanes que eran amigos. Tres habían alcanzado el confín de cuanto los hombres pueden saber, pero les faltaba cordura. El otro desdeñaba el saber; sólo tenía cordura.

Un día se reunieron. ¿De qué sirven las prendas, dijeron, si no viajamos, si no logramos el favor de los reyes, si no ganamos dinero? Ante todo, viajaremos.

Pero cuando habían recorrido un trecho, dijo el mayor:

- Uno de nosotros, el cuarto, es un simple, que no tiene más que cordura. Sin el saber, con mera cordura, nadie obtiene el favor de los reyes. Por consiguiente, no compartiremos con él nuestras ganancias. Que se vuelva a su casa.

El segundo dijo:

- Mi inteligente amigo, careces de sabiduría. Vuelve a tu casa.

El tercero dijo:

- Ésta no es manera de proceder. Desde chicos hemos jugado juntos. Ven, mi noble amigo. Tú tendrás tu parte en nuestras ganancias.

Siguieron su camino y en un bosque hallaron los huesos de un león. Uno de ellos dijo:

- Buena ocasión para ejercitar nuestros conocimientos. Aquí hay un animal muerto; resucitémoslo.

El primero dijo:

- Sé componer el esqueleto.

El segundo dijo:

- Puedo suministrar la piel, la carne y la sangre.

El tercero dijo:

- Puedo darle vida.

El primero compuso el esqueleto, el segundo suministró la piel, la carne y la sangre. El tercero se disponía a infundir la vida, cuando el hombre cuerdo observó:

- Es un león. Si lo resucitan, nos va a matar a todos.

- Eres muy simple -dijo el otro-. No seré yo el que frustre la labor de la sabiduría.

- En tal caso -respondió el hombre cuerdo- aguarda que me suba a este árbol.

Cuando lo hubo hecho, resucitaron al león; éste se levantó y mató a los tres. El hombre cuerdo esperó que se alejara el león, para bajar del árbol y volver a su casa.



Comparta este documento o añádalo a sus favoritos (Del.icio.us, Myspace, Reddit, Live, Google, Facebook, Newswine, etc.)

Taller literarioTaller literario;Curso de Redacción y Cultura Literaria 2008
Ejercicios de redacción, Historia de la Literatura Universal, análisis de obras literarias clásicas y contemporáneas.

El material publicado en este sitio web no representa necesariamente el pensamiento de sus editores.

Home - Contenidos del sitio - Guiones audiovisuales por encargo - Contacto: info@apocatastasis.com