Platon, vida: por Diogenes Laertios

Platón, vida. Por Diogenes Laertios

Una vida sin alcohol ni drogas es más sana para ti, tu familia y la sociedad

Biografía de Platon escrita por Diógenes Laertios

Por Xrisí Athena Tefarikis.

Periodista y Docente.

Platón, vida. Por Diógenes LaertiosEn un mundo globalizado como el que estamos compartiendo todos los ciudadanos del mundo contemporáneo resulta de la mayor importancia volver a las fuentes originales de nuestra cultura occidental. La combinación de información que nos llega desde todas las regiones del mundo debe ser bienvenida porque acrecienta nuestros conocimientos y estimula nuestra intolerancia, que la mayor parte de las veces, es producto de la ignorancia y de la falta de cultura. Y es probable que encontremos varios puntos de coincidencia respecto de conceptos religiosos, filosóficos y éticos. Sin embargo, para poder asimilar nuevas conceptualizaciones, tenemos que reafirmarnos en nuestras raíces para recepcionar con la debida formación la cultura proveniente de otros lugares de la tierra. De lo contrario, nos haremos de una mezcolanza que sólo nos conducirá a la confusión y a la incertidumbre, elementos que sobran en el mundo moderno.

Es por esta razón que he decidido transcribir esta ilustrativa ''Vida de Platón'' que escribió Diógenes Laertios, un biógrafo griego nacido en el siglo III de nuestra era en Asia Menor en la región de Cilicia, mientras en Roma reinaban los emperadores Séptimo Severo y Caracalla.

A este escritor le debemos diez obras que abarcan las vidas y citas de los más destacados filósofos griegos de la Antigüedad. Aunque algunos creen que fue cristiano, otros piensan que perteneció a la Escuela Epicúrea. Sin embargo, a pesar de que no hay certeza de la fecha exacta de su nacimiento ni de la religión que profesaba ni de la filosofía que seguía, sus obras son textos muy fiables y de una riqueza ilimitada.

La ''Vida de Platón'' que escribió Laertios nos da una muy correcta aproximación del invaluable aporte que hizo a la humanidad el gran filósofo griego. Además de dar a conocer a su maestro Sócrates, del cual poco o nada sabríamos si no fuera por los escritos de Platón, a éste último debemos conceptos tan importantes como la inmortalidad del alma-entre otros-influenciado quizás por su visita a Egipto. Sus escritos incluyen una colección completa de cartas, treinta y cinco diálogos, aparte del discurso de defensa de Sócrates o Apología.

Esta ''Vida de Platón'' escrita por Diógenes Laertios nos brinda la oportunidad de conocer todos los conceptos básicos de moral, democracia, y humanismo en general que esbozó Platón y que siguen vigentes hasta la actualidad. Después de leer esta obra, que invita además a leer al Platón, uno cae en la cuenta que en el pensamiento del mundo occidental no se han esbozado conceptos de importancia moral ni humanista que no se hayan originado en la antigua filosofía griega.

VIDA DE PLATON

Según Diogenes Laertios.

Platón, hijo de Aristón y de Periktiene(o Potoneo), era ateniense. Su madre descendía de Solón. El gran legislador ateniense, Solón , tuvo en efecto, por hermano a Drópides, que engendró a Kritias, del que nació Kallaischros; de éste, Krittias, uno de los Treinta y Glaukón; luego Chármides y Periktione, y de ésta y Aristón nació Platón en la sexta generación a partir de Solón. Solón, a su vez, descendía de Neleus y de Poseidón. Dicen también que el padre de Platón descendía de Kodros, hijo de Melantos, los cuales eran, asimismo descendientes de Poseidón, según Trasilos, el historiador. Speusippos, en su libro titulado ''La cena de Platón''; Klearchos, en su ''Encomio de Platón'' y Anaxiledes, en el libro II ''De los Filósofos'', dicen que en Atenas había la tradición de que, siendo Periktione núbil, Aristón quiso violarla, sin poder conseguirlo, absteniéndose de emplear la fuerza a causa de habérsela aparecido Apolo en un ensueño; y que tras ello la había mantenido hasta el parto, virgen de toda unión carnal.

Platón nació, como dice Apollodoros en sus ''Crónicas'', en la Olimpíada LXXXVIII, el día 7 de Targelión en cuyo día, según decían los delios, había nacido también Apolo. Murió, segúnHermippos, el año primero de la CVIII olimpíada. estando comiendo en un banquete de bodas a los ochenta y cuatro años. Según ello era seis años más joven que Isókrates pues éste nació siendo arconte Lisimachos, y Platón siéndolo Aminias hacia la época de Perikles. Antileón, en el libro II ''De los Tiempos'' dice que Platón nació en el demo( municipio) de Kollitos; otros quieren que naciese en Algina, en casa de Filíades, hijo de Tales, según escribió Favorinos, en su ''Historia varia'', a causa de haber sido enviado allí su padre a fundar una colonia en unión de otros, de donde regresó a Atenas cuando los lacedemonios, ayudando a los argianos, los echaron de allí.

Platón fue corega (ciudadano de noble ascendencia en Atenas que tenía la obligación de realizar un coro de baile para una representación teatral) gracias a la generosidad de Dión como refiere Atenodoros en el libro VIII ''De los paseos''. Tuvo dos hermanos, Adimantos y Glaukón y una hermana llamada Potote, que fue madre de Speussipos. Platón fue discípulo de de Dionisios, al que cita en su ''Anterastes''. Cultivó la gimnasia con Aristón el argiano, maestro de lucha, el cual, a causa de su talla, le mudó enel de Platón el nombre original: Aristokles, que provenía de su abuelo, según dice Alexandros en sus ''Sucesiones''. Otros creen que fue llamado así por lo abundante de su locución, o bien porque tenía la frente muy vasta, como escribe Neantes. También dicen algunos que luchó en los Juegos Itsmicos; lo que afirma también Dikaiarchos en el libro I ''De las vidas''. Dícese que aún gustó de la pintura, y que compuso, primero ditirambos, después cantos líricos y tragedias. Timoteo el ateniense dice en sus ''Vidas'' que Platón tenía la voz delgada.

Refiérese también que Sócrates vio en un sueño un polluelo de cisne que se cubría de pluma sobre sus rodillas, echándose luego a volar lanzando dulcísimos cantos, y que habiéndose reunido con Platón, como discípulo, al día siguiente, dijo:''He aquí al cisne que he visto en mis sueños''.

Platón empezó a dar a sus cursos de filosofía en la Academia y luego en un jardín no lejos del arrabal de Kolone; así lo dice Alexandros en sus ''Sucesiones'', citando a Heraklitos. Estando a punto de concurrir a un concurso de tragedias, encontró a Sókrates delante del teatro de Dionisios, y tras haber conversado con él, quemó lo que había escrito diciendo: ''Ven, Hefestos: Platón te necesita ahora''. Desde entonces fue discípulo de Sócrates, teniendo a la sazón veinte años. Muerto Sócrates, pasó a la escuela de Kratilos, discípulo de Heráklitos, y a la de Hermógenes, que seguía las doctrinas de Parménides.

A los veintiocho años pasó con otros socráticos a Megara a oír a Eukleides, según escribe Hermódoros. De allí se fue a Kirene, donde fue discípulo de Teodoros, el matemático, y luego marchó a Italia a oír a los pitagóricos, Filolaos y Euritos. De allí, finalmente se fue a Egipto a aprender con los adivinos, adónde, se dice, le acompañó Eurípides. Habiendo enfermado en este país, fue curado por los sacerdotes mediante un remedio compuesto con agua de mar, lo que lo hizo decir:'' El mar lava todos los males de los hombres'' y añadir, apoyando la opinión de Homero, que todos los egipcios sabían la medicina. Platón tenía también la intención de ir a conocer a los Magos (casta sacerdotal entre los iranios-Medos y Persas-que gozaban de gran prestigio por sus conocimientos) pero las guerras que destrozaban el Asia le hicieron renunciar a hacerlo. De vuelta en Atenas, vivió en la Academia que era un gimnasio de los arrabales en medio de bosquecillos, llamados así a causa de cierto héroe, Avademos, según dice Eupolis en sus ''Asterastes'':'' En los umbrosos jardines del dios Hekádemos'' y según Timón en sus versos contra Platón:

Entre todos, su jefe, el de vasta estatura,

el del hablar melifluo, como el de las chicharras

de aquellos mismos árboles del jardín de Hekádemos

que en su chirrido tienen del lirio la dulzura.

 

Porque en otro tiempo decíase Hekademos en vez de Akademos.

Platón era amigo de Isócrates y Praxífanes escribe que incluso tuvieron una plática sobre la poesía, cuando Isócrates fue huésped de Platón en una casa de campo. Por su parte, Aristóxenos cuenta que hizo tres campañas militares: una en Tanagra, otra en Korintos y la tercera en Delos, en las que se comportó con bravura. Hizo una síntesis de las teorías de Pitágoras, de las de Heráklitos, y de las de Sócrates tomando de Heráklitos su teoría de la sensación;de Pitágoras, su teoría de la inteligencia y de Sócrates, lo relativo a lo social y a lo político. Otros, entre ellos Sátiros, dicen que escribió a Dion, a Sicilia, para que éste le comprase tres libros de Pitágoras que pertenecían a Filolaos y que pagase por ellos cien minas, lo que podría hacer, dicen, por haber recibido de Dionisio más de ochocientos talentos, como dice Onetor en su obra intitulada ''Si conviene que el sabio se enriquezca''. Platón se sirvió mucho de las obras del poeta cómico Epijarmos del que transcribió muchos pasajes. Esto afirma Alkimos en los cuatro libros que dedicó a Amintas. En el primero dice así: ''Es evidente que Platón recoge muchos pasajes de Epijarmos. Véase: Platón escribe que lo sensible es lo que no permanece ni en cualidad ni en cantidad, sino que fluye sin cesar y sin cesar se transforma. Por ello cuando de un grupo de cosas se quita cierto número de ellas, tales cosas no son ya semejantes a como eran, pues variarán hasta de naturalezaal variar en cantidad y cualidad. Tales se comportan las cosas que participan de la existencia pero no de la sustancia. Lo inteligible, por el contrario, ni pierden ni ganan nada; por esencia, es eterno, siempre semejante e idéntico a si mismo''. Y Epijarmos dice lo mismo con toda claridad hablando de lo sensible y de lo inteligible:

Los dioses son de siempre; siempre han sido,

pues lo que fue y es jamás varía.

-Dicen que el caos fue el primero un día;

entre los diosesel primer venido,

de nada, algo, imposible haya salido.

-¿Entonces nada fue por vez primera?

-Primero aquí, o segundo, es quimera;

quien el número par o impar altera

quitando una porción, ¿qué dejará?

¿Una suma tal vez cual la primera?

-Imposible, -Y si a cualquier medida

otra añades, ¿sería ya cual era?

-No, no sería igual ya,¡por mi vida!

-Pues lo mismo en los hombres. Considera

su variación continua y su mudanza:

crecen, menguan, varían sin tardanza;

jamás iguales en cualquier instante;

hoy distintos que ayer, mañana aún otros,

siempre varios, el cambio es incesante.

Y Alkimos dice aún: ''Según los filósofos, el alma percibe ciertas cosas por medio del cuerpo, por ejemplo con los ojos y las orejas, y de otras tiene la intuición por sí mismo sin el socorro del cuerpo. A causa de ellos las cosas se dividen en sensibles e inteligibles. Y por ello también Platón propone a aquellos que quieren conocer los principios de las cosas, la distinción siguiente: Primero las ideas en sí (Semejanza, Unidad, Grandeza, Quietud, Movimiento), luego lo Bello en sí, el Bien en sí, lo Justo en sí, etc.; en tercer lugar, las ideas concebidas como relación(Ciencia, Multitud, Poder); todo cuanto existe en nosotros recibe nombre a causa de su participación con estas ideas; quiero decir que son justas las cosas que participan de lo justo, y bellas las que participan de lo hermoso. Cada una de estas ideas es eterna, inteligible y pura. Por ello, dice Platón, las ideas son en la naturaleza como símbolos;y que toda cosa que se les asemejan cuando es su imagen fiel.'' Pues bien, Epicharmos habla del mismo modo acerca del bien y de las ideas:

-De una flauta el sonido ¿es algo?-Ciertamente.

-¿Será entonces un hombre?-Que esto no, es evidente.

 

-Ni otra cosa podría ni llevar otro nombre.

-Pues lo mismo, mi amigo, ocurre con el bien:

-a quien lo aprende y sigue hace bueno también.

Cual flautista se torna quien la sabe tocar;

Tejedores que teje, bailarín quienes bailan.

Así en las artes todas aquel que las sabrá

no será cual son ellas, pero artista será.

 

Platón, en su teoría de las ideas, habla de este modo:

''Si la memoria existe, es porque hay ideas en las cosas reales, puesto que la memoria lo es de aquello que está en reposo (que permanece) y que subsiste, y tan solo las ideas permanecen. Los seres vivos ¿Cómo podrían subsistir de no estar ligado a una idea (la de conservación) y si la naturaleza no les hubiera dado su conocimiento (instinto de conservación)? Y Platón demuestra cómo su manera de vivir se asemeja y cómo todos los vivos tienen, por naturaleza, el conocimiento de esta semejanza que les permite conocer todo cuanto es de su mismo género.'' Ahora viene Epicharmos. ¿No dice lo mismo?:

Eumeo, la sapiencia no sólo uno la tiene:

todo vivo la goza allí donde conviene.

La gallina no pare a sus pollos con vida;

para dársela, quieta, sobre ellos anida.

¿Quiénle ha dado la ciencia de quedarse en el nido?

Es Natura, Eumeo, quién la ha instruido.

 

Y al punto:

 

¿El decir, puesEumeo, sería inconsecuente,

que gallina y polluelos se placen mutuamente?

Un perro a otro perro debe encontrar hermoso;

Y buey, y asno y puerco, a otro ¡maravilloso!

 

He aquí lo que entre otras cosas, Alkimos da todo a lo largo de sus escritos, como pruebas, para demostrar en qué modo el libro de Epicharmos fue aprovechado por Platón. Y que el mismo Epicharmos no ignoraba su sabiduría pues de verse en los siguientes versos, en lo que vaticina que habría quién le imitase:

 

Creo, ¿qué digo?, estoy seguro y cierto

que mis escritos gozarán de vida

cuando yo ya esté muerto.

Alguien de estos mis versos hará prosa

que adornada y de púrpura vestida

se tornará pujante e invencible,

seductora, arrogante, irresistible,

¡Así será de hermosa!

También se cree que Platón fue el primero que llevó a Atenaslos libros de Sofrón, el mimógrafo que hasta por él era poco estimado, y que incluso ordenó su conducta con arreglo a estos libros.

Hizo tres viajes a Sicilia. El primero para ver la isla y observar los volcanes, invitado por Dionisio, hijo de Hermócrates, tirano de la isla. Platón, conversando con él sobre la tiranía, le repetía constantemente que lo que no era útil sino a un hombre sólo no era un bien, a menos que este hombre fuera virtuoso. Ofendido Dionisio al escucharlo, le dijo:'' ¡Tus palabras son las palabras de un viejo chocho! ''Y las tuyas de un tirano'', le respondió Platón. Al oír esto eltirano furioso quiso quitarle la vida; y si no lo hizo fue a causa de los ruegos de Dión y de Aristomenes, limitándose a entregarlo a Pollis que estaba en aquel momento en Sicilia como embajador de los espartanos para que lo vendiese como esclavo... Pollis se llevó con él a Platón a Algina y le vendió. Y entonces fue Karmandros, hijo de Charmandrides, intentó contra él un proceso capital, de acuerdo con una ley de allí que proscribía condenar a muerte, sin juicio previo, al primer ateniense que desembarcase en la isla: ley que había dado él mismo, según refiere Favorinos en su ''Historia Varia''. Pero como alguien dijese, como por broma, que el acusado no era sino un filósofo, fue libertado. Según otra tradición, fue conducido hasta la Asamblea. Allí, ante su silencio, su calma y su tranquilidad, en vez de condenarlo a muerte hicieron que fuese puesto en venta como prisionero de guerra. La casualidad quiso que se hallase allí Annikeris de Kirene que lo rescató por veinte minas (otros dicen que treinta) y le envió a Atenas a sus amigos. Estos mandaron al punto el dinero a Annikeris el cual lo rehusó diciéndoles que no eran ellos solos los que tenían el privilegio de ocuparse de Platón. Dícese también que fue Dión quién envió el dinero a Annikeris y que éste, no queriéndole, empleó esta cantidad en comprar para Platón un pequeño jardín en la Academia. En cuanto a Pollis, la fábula quiere que fuese vencido por Chabrias y que luego se ahogaría en Helida, víctima de la cólera divina, como dice Favorinus en el Libro I de sus ''Comentarios''. Dionisio mismo, habiéndolo sabido no pudo menos que inquietarse a causa de lo cual escribió a Platón rogándolo que no maldijese de él. A esto Platón respondió mediante una carta en la que le decía que el tiempo no le sobraba como para pensar en Dionisio.

Platón fue por segunda vez a Sicilia para ver a Dionisio el Joven y pedirle tierra y hombres que deseasen vivir según las leyes que él había establecido (en su ''República''). Dionisio se lo prometió pero no lo cumplió. Dícese que incluso estuvo Platón en peligro de muerte por haber tratado de persuadir a Dión y a Teodotos para que liberasen la isla. Y fue entonces cuando Architas, el pitagórico, intervino en su favor enviando una carta a Dionisio, con lo que obtuvo que Platón pudiese regresar sano y salvo a Atenas. He aquí la carta:

ARCHITAS A DIONISO

''Todos los amigos de Platón te enviamos a Lamiskos y a Fotides, con encargo de que nos traigan al filósofo, teniendo en cuenta los acuerdos que tenemos establecidos. Obrarás bien no olvidando tu vivísimo deseo de recibir en tu corte a Platón, tus promesas de hacerlo con benevolencia y de permitirle de ir y venir libremente. Acuérdate aún de la impaciencia con la que esperabas su llegada, y cómo entonces le amabas más que a otro alguno. Si te ha causado algún disgusto, sé generoso y ponle en libertad sin hacerle daño. Obrando así serás más justo y nos causarás gran placer''.

La tercera vez que fue a Sicilia lo hizo con el propósito de reconciliar a Dión con Dionisio pero no habiendo podido conseguirlo, volvió a su país.

Jamás quiso meterse en cuestiones de gobierno, bien que fue expertísimo en la materia, cual puede juzgarse por sus escritos. Pero la verdadera causa de su modo de obrar a este respecto fue que el pueblo estaba acostumbrado a otros modos de gobierno que los que él preconizaba.Pamfilos, en el libro XXV de sus ''Recuerdos'' dice que los arcadios y los tébanos al construir Megalópolis, le pidieron que fuese a dar leyes a la ciudad; pero al saber Platón que no querían un régimen de igualdad, se negó a desplazarse. Otra tradición dice que defendió al general Chabrias cuando éste había sido condenado a muerte y que ningún ateniense quería hacerlo. Subiendo a la Acrópolis con Chabrias, Krobilos el sicofante, cruzándose con ellos, dijo a Platón: ''Vas a hablar a favor de otro olvidando que aún queda de la cicuta de Sócrates para ti:'' Platón le respondió:''Cuando combatí en defensa de mi patria me expuse a cualquier peligro; no me expongo ahora a uno mayor por defender a un amigo''.

Favoritos dice en el libro VIII de su ''Historia varia'' que Platón fue el primero en introducir el arte de escribir mediante diálogo; que enseñó a Leodamas de Tasosel modo de investigar analíticamente; quién habló, en filosofía, de las antípodas; de elementos, de dialéctica, de cualidad, del producto de dos factores desiguales, del cuadrado de los extremos y de la Providencia. Quien respondió al discurso de Lisias, hijo de Kefalos, tras tomarle palabra tras palabra, en su ''Faidros'', y quien estudióel valor de la gramática contradiciendo a cuantos se habían ocupado de ella antes que él. Ignórase, no obstante,porqué no mencionó a Demókritos al hacer lo anterior.

Neantes de Kizikos dice que un día que Platón fue a Olimpia todos los griegos se volvían para verle; y que unió con Dión, que quería tomar las armas contra Dionisio. Favoritos cuenta en el Libro I de sus ''Memorias'' que Mitrídates de Persia puso la estatua de Platón en la Academia con esta inscripción: ''Mitrídates de Persia, hijo de Rodobates, ha dedicado a las Musas esta imagen de Platón, obra de Silanion''. Heraklides dice que en su juventud el filósofo era tan reservado y prudente que nadie le oyó jamás reír a carcajadas. Ello no impidió que fuese objeto de sarcasmo y burla para los poetas cómicos. Así, Teompos escribe en sus ''Heduchares'':

Uno no es tan siquiera uno.

Dos son apenas uno como pretende alguno(Platón)

Anaxándrides dice en su ''Teseus'':''Cuando tragabaolivas cual Platón las tragaba.'' Timón, a su vez, jugando con las palabras (especie de paranomasia): ''Como Platón plasmaba las plásticas palabras.'' Alexis, en sus ''Merópides''

Llegas a punto porque, ya apurado,

como Platón, que va de un lado a otro

sin nada sabio hallar, yo, nuevo potro,

tras mucho galopar estoy cansado.

 

Y aún en su ''Angklion''

 

Hablas de lo que ignoras, galopando

siempre como Platón, todo bambolla.

Y por mucho que corras, cavilando,

sólo sabrás del nitro y la cebolla.

 

Amfis en su ''Amfikrates''

 

Todo el bien que obtener piensas, por ella,

vale menos aún que el de Platón,

mi amo. Escucha pues... (¡voto a mi estrella!)

 

y en ''Dexidemis''

 

Cuanto sabías, ¡OH, magnífico Platón!

era esconderte, cual los caracoles,

y adoptar, cejijunto, aire tristón.

 

Kratinos en su ''Pseudopoboliniaios''

 

Seguramente eres un hombre y alma tienes:

esta seguridad me hace creerlo.

Pero sigo a Platón, le escucho en calma

y entonces cuanto alcanzo es: suponerlo.

 

Alexis, en su ''Olimpiodoros''

 

Lo que mi cuerpo de mortal tenía,

tras fenecer, seco quedó un buen día.

Mi alma era inmortal y voló al cielo...

Doctrina de Platón: ¡qué gran camelo!

 

Y en su ''Parasites''

 

O hablar solo, profundo, con unción,

cual tontamente hace siempre Platón.

 

Anaxilias se burla de él aún en su ''Botrilión'', en su ''Kirke'' y en su ''Las mujeres ricas''. Aristippos dice en el libro IV de los ''Placeres de los antiguos'' que Platón se prendó de un joven llamado Astro, que estudiaba con él la astrología, y también de Dión, del cual he hablado ya. Algunos también ponen a Faidros entre sus monines, y como prueba de estos amores citan los siguientes epigramas que escribió para ellos:

 

Los astros contemplando tú, Astro mío,

Gozan. Y yo quisiera ser el cielo,

sus mil ojos tener, ¡OH, desvarío!

para admirarte a ti, ¡joya del suelo!

 

y aún:

 

Astro: estando en vida refulgías

más que la estrella azul de la mañana,

Ya entre los muertos no eres sombra vana:

sigues siendo la estrella de mis días.

 

He aquí uno hecho para Dión:

 

Para Hekabe y las vírgenes troyanas,

lágrimas mil forjó el Hado enemigo.

Mas sobre ti ¡Oh Dión! ¡Oh bien querido!

Glorias los dioses diéronte ¡y no vanas!

Hoy tus conciudadanos mil honores

te conceden allá en tu patria amada.

¡Oh imagen de mis sueños, adorada!

¡Mi corazón arde por ti en amores!

 

Estos versos, dícese que fueron grabados, en Siracusa, en la tumba de Dión, Dícese también que Platón fue el amante de Alexis, así como de Faidros, cual ya he dicho, y que para ellos hizo los versos siguientes:

 

Hacia Alexis sus ojos, admirado

porque dije que sólo él era hermoso,

vuelve hoy con embeleso el mundo todo.

¿Por qué muestras al perro, presuroso,

el hueso, corazón? Piensa que luego

verás tus alegrías por el lodo.

A Faidros, ¡ay! perdí del mismo modo

 

Por amada se le dio a Archeanassa para la cual compuso los siguientes versos:

 

Mía es la cortesana de Colofón, Archeanassa.

Loco por ella estoy pese a los pliegues de su frente.

¿Qué sería de aquellos que gustaron el fuego ardiente

de sus primeras llamas, si aún hoy tanto me abrasa?

 

Para Agatón escribió:

 

Cuando a Agatón amaba

mi alma a flor de boca siempre estaba.

Tan junto al labio amado

que por él ciega, loca se ha entrado.

 

He aquí otros versos:

 

Te arrojo una manzana. Si me amas de verdad

recógela y por ella dame tu virginidad.

Más si a ellos se niega tu orgullo o tu locura

recógela y observa cuál se aja su hermosura.

 

Y aún:

 

Manzana soy, Xantippe, que te hiere.

Hiéreme a mí cualquiera que te quiere.

Corresponde, Xantippe, a mi amor loco.

No olvides que nos vamos poco a poco.

 

Se le atribuyen también estos versos a los eritrenses que se habían dejado encerrar como en una ratonera:

 

De Eritrai de Eubolia¡patria amada!

el azar nos condujo desterrados,

nuestros cuerpos aquí están enterrados

en Susa, la lejana ¡tierra odiada!

 

He aquí otros:

 

Kipris dijo a las Musas: Honrad a Afrodita.

Si no lo hacéis armaré a Eros para que os hiera.

-Calla, calla ya, Kipris: eso a Marte, embustera.

Contra nosotras falla de Eros todo evite.

 

Y aún:

 

Encontrando una bolsa llena de oro

un hombre desdichado que iba a ahorcarse

tiró la cuerda ya sin acordarse.

Otro, en cambio, no hallando su tesoro

ató presto a la cuerda a un sicomore

y tras ello empezó a bambolearse.

 

Molón, enemigo de Platón, dice que: ''De lo que había que asombrarse era, no de ver a Dionisio en Korintos sino a Platón en Sicilia.'' Xenofón fue, a lo que parece, su rival: pues ambos llevados por enconado espíritu de emulación, escribieron sobre temas semejantes (''El Banquete''. ''Apología de Sókrates'' ''Comentarios sobre la moral''). Además, uno escribió su ''República'' y el otro su ''Educación sobre Kiros'', libro que Platón, en sus ''Leyes'' acusa de falso, pues el verdadero Kiros había sido diferente de cómo Xenofón lo pinta. Sin contar que ambos repetidamente citan a Sócrates en sus escritos, más sin mencionarse uno a otro, a excepción de la vez que Xenofón cita a Platón en el libro III de sus ''Recuerdos socráticos''. Cuéntase aún la anécdota siguiente: Antístenes, que quería leer públicamente una de sus obras, rogó a Platón que asistiese a la lectura. Este le preguntó que cuál era el tema del escrito. Antístenes le respondió que:'' Sobre que no se debe contradecir''. Al oír esto Platón se extrañó de que hubiese escogido tal tema y tomando posición contraria le contradijo tan cumplidamente que Antístenes se enfadó con él de tal modo, que escribió su diálogo ''Satón'' enteramente destinado a zaherirle.

Dícese también que Sócrates oyendo a Platón leer su ''Lisis'' exclamó: ¡Por los dioses! ¡Cuántas cosas me hace decir este joven en las que jamás he pensado!''. Y en verdad que ha escrito muchas cosas atribuyéndoselas a Sócrates que éste jamás había dicho. Platón fue también enemigo de Aristipos, siendo seguro en todo caso que en su tratado sobre el alma le acusa de no haber estado presente cuando la muerte de Sócrates pese a hallarse muy cerca, en Algina. También se pretende que fue enemigo de Aischines porque cuando éste era muy estimado por Dionisio fue a ver a Platón, que le despreció a causa de su pobreza, mientras que Aristippos le sostuvo. Idomeneos dice que los discursos que Platón pone enboca de Kritón aconsejando a Sócrates que huya de la prisión no son de Kritón, sino de Aischines; y que simplemente por molestar a éste, Platón se los atribuyó a otro. Por si esto fuera poco, Platón no menciona a Aischenes en ninguno otro de sus escritos, salvo en su tratado del alma y en su apología. Aristóteles dice que el estilo de Platón está entre la prosa y el verso. Favorinos afirma que cuando Platón leyó su tratado sobre el alma todos cuantos estaban presentes se marcharon antes de que acabase excepto Aristóteles. Cierta tradición quiere que Filippos de Opoeis transcribiese las ''Leyes'' de Platón que estaban escritas en tablillas de cera, así como se pretende que fue el autor de ''Epinomis''. Euforión y Panaitios han dicho haber encontrado con frecuencia el principio de la ''República'' trastornado y corregido, esta ''República'' que Aristoxenos pretende que se encuentra ya toda entera en las ''Controversias'' de Protágoras. También la tradición pretende que su primer libro fue el ''Faidros'' a causa de lo que de juvenil parece haber en él. Dikairchios censura ásperamente su manera de escribir, declarándola pesada.

Cuéntase también que un día, habiendo reprendido Platón a uno que estaba jugando a los dados, el otro le replicó que le regañaba por poca cosa.''¡Cómo!-añadió Platón-, ¿te parece poco ya la simple costumbre de jugar?'' Como le preguntasen si dejaría algún dicho memorable como los antiguos, respondió:''Lo que hay que hacer es procurar dejar un buen nombre, que luego los dichos celebrados no faltarán''. Una vez que Xenócrates entraba en su casa le dijo que azotase a uno de los esclavos, pues él no podía hacerlo a causa de estar encolerizado. En otra ocasión dijo a otro esclavo:'' ¡Te aseguro que de no estar furioso como estoy recibirás una buena paliza!

Habiendo montado una vez a caballo, se apeó bruscamente, alegando que temía una espantada del animal. A los borrachos, para que perdiesen la costumbre de beber, les aconsejaba que se mirasen en un espejo. Decía asimismo que era hábito inmundo el beber hasta embriagarse, excepto en las fiestas dedicadas al dios del vino. Le desagradaba dormir demasiado, y en sus ''Leyes'' ha escrito:'' El que duerme no es útil en nada'' Creí que la verdad era lo más agradable que se podía oír (otros afirman que decir). He aquí como habla de verdad en sus ''Leyes'':''Cosa hermosa y duradera es la verdad, extranjero; pero persuadir a la gente no es cosa tarea fácil''. Creíase capaz de dejar memoria de él, ora entre sus amigos, ya con sus libros. De la multitud huía siempre.

Murió, como ya lo he dicho, el año décimo tercero del reinado de Filippos, como lo afirma Favoritos en el libro III de sus ''Memorias''. Teopompos asegura que recibió de este rey honras fúnebres. Mironianos en sus ''Similitudes'' dice que Filón cita un proverbio relativo a los piojos de Platón, según el cual murió roído por la miseria. Fue enterrado en la Academia, donde había filosofado durante la mayor parte de su vida. La secta que fundó tomó el nombre de secta académica. Fue enterrado con gran pompa por sus convecinos. Su testamento dice lo siguiente:

''He aquí lo que yo, Platón, lego mediante testamento: mi hacienda de la región de las Ifestíades, lindante, por el lado del Bóreas, con el camino que viene del templo de Kefisiá, y por el lado del Notos, con el templo de Heracles Ifestáides; por Levante con las tierras de Archestratos del demo de Freares, y por el lado del Poniente, con las de Filippos, del demo de Chollides. Esta hacienda prohibo que sea vendida ni enajenada, sino que será dada, en la medida de lo posible, a mi hijo Adimantos. Dejo asimismo la heredad situada en el lugar llamado de los Eiresides, que compré a Kallimachos, lindante por el norte con los bienes de Eurimedón de Mirrinous, al Sur con los de Demostratos de Xipetos, al Este con los de Eurimedón, y por el Poniente con el Kefisos. Dejó aún tres minas de plata, una copa de oro que pesas 155 drakmas, un kumblón que pesa 45, un anillo y unas arracadas de oro de peso de cuatro drakminas y tres óbolos. El cantero Euclides me debe tres minas. Manumito a Artemio y dejo en servidumbre a Tichón,Bikta, Apolloniades y Dionisio. Mis muebles y demás figuran en una lista que está en poder de Demetrios. No debo nada a nadie. Mis ejecutores testamentarios serán Sostenes, Speusippos, Demetrios,Egias,Eurimedón,Kalimachos y Trasippos.

Este fue su testamento. He aquí ahora los epitafios que fueron puestos en su tumba. El primero, el siguiente:

Justo como ninguno y de prudencia lleno,

aquí yace Aristókles, de divina memoria.

Si la sabiduría fue de algún mortal gloria,

ninguna como la suya, pues que fue al odio ajeno.

 

He aquí otro:

Aquí la tierra guarda el cuerpo de Platón

pero su alma mora entre los dioses mismos.

En tierra, en aire, en mar, en montes o en abismos

como un dios es honrado el hijo de Aristón.

 

Y este otro más reciente:

 

Dime, águila, que vuelas caudal, sublime, extática,

¿de qué dios, di, contemplas la eterna morada?

-Del alma de Platón, hacia Olimpos llevada,

soy la imagen fiel. Su cuerpo guarda el Ática.

 

Yo he escrito el siguiente:

 

Si Foibos a Platón, para curar los males

de las almas, no hubiese engendrado,

¿quién, ¡Oh dioses! habríalas curado?

Asclepios, el de Foibos, hijo muy celebrado,

médico es de cuerpos, sus remedios cabales,

Platón sana certero las almas inmortales.

 

Y este otro su muerte:

 

Foibos los engendró: Platón y Asclepios.

Aquel para las almas, éste para los cuerpos.

De su unión quiso hacer nupcial convite:

y para ello

escogió la ciudad que fundó él mismo

y que Júpiter puso en firme suelo.

 

Esto en cuanto a los epitafios. He aquí ahora cuales fueron sus discípulos: Speusippos de Atenas, Xenócrates de Chalkedonia, Aristóteles de Stagiros, Filippos de Opoeis, Estiaios de Perintos, Dión de Siracusa, Amikleis de Herakleia, Trastos y Koriskos de Ekensis. Timolaos de Kizikos, Enaios de Lampsakos, Pitón y Herakleides de Aenium, Hippotales y Kallippos de Atenas, Demetrios de Amfípolis,Herakleides del Ponto y muchos otros, así también como mujeres: Lastenia de Cantinela y Axiotea de Flious que se vestían de hombres, a creer de Dikaiarchos. También se le da a veces a Teofrastos como auditor, Kameleón añade aún a Hipérides y a Likourgos, y Polemón opina lo mismo. Sabino añade aún a Demóstenes, y lo mismo dice Mnésitratos de Tasos en el libro IV de su ''Colección de ejercicios'', siendo la cosa probable.

Y puesto que tú, tan amiga de Platón y no sin razón para ello, tienes tan ardiente deseo de conocer las teorías de este filósofo, he creído necesario presentar aquí ordenadamente la naturaleza de sus discursos, el orden de sus diálogos y el progreso de sus razonamientos, por párrafos y por capítulos, como quien dice, con objeto de que al relato de su vida vaya añadida la exposición de sus ideas. Olvidar el exponer sus ideas sería imperdonable; explicarlas al por menor sería, como suele decirse, llevar lechuzas a Atenas.

Dícese que el primero en escribir en forma dialogadafue Zenón de Elea, bien que Aristóteles, en el libro I ''De los poetas'' pretende que Anaxímenes de Siria o de Teos; lo que también afirma Favoritos en sus ''Memorias''.Yo creo, por mi parte, que Platón pulió de tal manera su forma y estilo, que debe ser considerado con justo título el autor, no solamente de la belleza de los diálogos, sino hasta de su existencia. He aquí lo que es un ''diálogo'': un diálogo es un tratado formado con preguntas y respuestas sobre cuestiones filósoficos y políticos, escrito en estilo armonioso mediante palabras apropiadas al carácter de los interlocutores. La dialéctica es la ciencia de los discursos, arte de disputar mediante la cual se refutan o se defienden las opiniones de los que contienden por medio de preguntas y respuestas. En Platón, el diálogo tiene dos formas: una interpretativa o expositiva y la otra inquisitiva. El interpretativo se divide en dos géneros: teórico o especulativo y práctico. El teórico se divide a su vez en otros dos: metafísico y racional; el práctico también en dos: moral y político. El diálogo inquisitivo puede tener también dos formas: gímnico (de ejercicio) y agonístico (de combate). El gímnico o gimnástico se divide en mayéutico (arte de partear los espíritus) y peirástico (arte de sondear los pensamientos). El agnotístico, a su vez, se subdivide en otros dos géneros: endíctico (demostrativo) y anatréptico (refutativo).

Otros autores, ya lo sé, dividen los diálogos de Platónde modo diferente. Dicen que unos son dramáticos, otros narrativos y otros mixtos. Pero decir esto es hacer una distinción más literaria que filosófica. Entre estos diálogos unos tratan de la Naturaleza, como el ''Timaios'', otros de lógica como el ''Político'', el ''Kratilos'', el ''Parménides'', el ''Sofista''; otros de moral, como la ''Apología'', el ''Kritón'', el ''Faldón'', el ''Faidros'', el ''Banquete'', ''Menexenos'', ''Klitofón'', las ''Cartas'', ''Filebos'', ''Hipparchos'', los ''Anterastes''; otros de política, como ''La República'', ''Minos'', ''Las Leyes'', el ''Epinomis'' y el ''Atlántico''. Son del género mayeútico los dos ''Alkibiades'', ''Teages'', ''Lisis'', ''Laches''; del género peirástico, ''Eutifrón'', ''Menón'', ''Ión'' ''Charmides''.''Teaitetos''; del género endíctico, el ''Protágoras'' y del género anatréptico, ''Eutidemos'', ''Gorgias'' y los dos ''Hippias''.

Y ya he hablado bastante del diálogo y de sus diferentes géneros. Ahora, y puesto que siempre es objeto de mucha polémica la cuestión de si Platón ha dogmatizado o no, hablemos un poco de ello. Dogmatizar es establecer dogmas, como legiferar es hacer leyes. Pero la palabra dogma designa, a la vez, aquello sobre lo cual se emite una opinión y esta opinión misma. De las dos cosas, una es proposición, la otra concepción. Pues bien, Platón ha expuesto lo que comprendía, refutado lo erróneo y se ha abstenido sobre lo dudoso. Sus opiniones propias las ha expuesto por mediación de cuatro personajes: Sókrates, Timaios, el huésped de Atenas y el huésped de Elea. Estos dos últimos no son Platón y Parménides, como algunos lo han creído, sino ficciones a las que no hay que dar nombre. Cuando Platón hace hablar a Sócrates y a Tímalos, dogmatiza; las opiniones falsas las pone en boca de personas tales como Trasimachos, Kallikles, Polos, Gorgias, Protágoras, o bien Hippias, Eutidemos, etc. Cuando quiere demostrar algo sírvese preferentemente de la inducción en una u otra de sus formas. La inducción, en efecto, es un razonamiento que consiste, dadas dos verdades, en declarar igualmente verdadera otra que se les asemeja. Hay dos formas de inducción: una que se lleva a cabo por contradicción; otra, por consecuencia. La inducción por contradicción es un razonamiento mediante el cual de la respuesta que da el preguntado se infiere algo contrario a ella. Por ejemplo: ''Mi padre o es diferente del tuyo o es el mismo. Si tu padre es diferente al mío, siendo éste padre, el tuyo, siendo cosa diferente, no lo será; de ser lo mismo que mi padre, siendo lo mismo, es mi padre.'' Otro ejemplo: ''Si el hombre no es un animal, será una piedra o una madera. Pero si no es piedra o madera pues es animado y se mueve por sí mismo, es por lo tanto un animal; pero si es un animal, y si el perro y el buey son animales, el hombre, al ser animal, es perro y es buey''. He aquí el género inductivo en virtud de los contrarios, género de combate (controversia), del que se servía Platón, pero para exponer sus teorías propias, sino para refutar las de los demás. En cuanto a la inducción mediante la consecuencia, ésta es doble: una demuestra parcialmente lo que parcialmente se pregunta (la parte por la parte); la otra establece lo universal por medio de lo parcial o particular (el todo por la parte); la primera es un procedimiento retórico; la segunda, dialéctico. Así, mediante la primera, si se pregunta, por ejemplo, si uno ha matado; la prueba o razón será el hecho de haberle hallado manchado de sangre en aquel momento. Esta forma de inducción suele ser la que emplean los oradores (retóricos), puesto que la retórica se ocupa de las cosas particulares, no de las generales; no de la justicia, por ejemplo, sino de las cosas justas. La otra es un razonamiento de dialéctica, que demuestra el todo por la parte. Tal ocurre cuando se pregunta si el alma es inmortal, o si los viven están entre el número de los muertos, lo que es probado en el libro del alma mediante un argumento universal, cual el hecho de que los contrarios nazcan de los contrarios. Este mismo pensamiento universal es resultado de algún particular, como que el sueño nace de la vigilia, y al contrario, lo más grande de lo más pequeño y al revés. Platón empleaba esta forma de razonamiento para demostrar sus ideas propias.

De este modo la filosofía siguió la marcha de la tragedia. En otro tiempo, el coro representaba él solo todo el drama. Tespis introdujo un actor para que el coro descansase; Aischillos hizo intervenir un segundo; Sófocles, un tercero y así, poco a poco, se fue creando y perfeccionando la tragedia. Del mismo modo, en un principio la física integraba toda la filosofía; Sócrates añadió la moral, Platón, la dialéctica, y mediante las tres cosas la filosofía adquirió su forma definitiva.

Según Trasillos, Platón componía sus diálogos tomando como modelo las tetralogías clásicas. Los poetas trágicos concurrían con cuatro dramas a las grandes fiestas: Dionisíacas, Laneanas, Panateneas y la de las Marmitas. (''chutrai''); el cuarto drama era satírico. Estos cuatro dramas formaban lo que se llamaba una tetralogía.Trasillos dice también que los diálogos auténticos de Platón son 56(considerando como diez libros ''La República''-obra en la que según Favorinos, en el libro II de su ''Historia Varia'' se halla contenida casi todo el texto de las ''Contradicciones'' de Protágoras-, y como doce libros ''Las Leyes''): Hay nueve tetralogías contando con ''La República'' como un solo libro y como otro solo ''Las Leyes''. La primera tetralogía está toda consagrada toda a un sujeto: a buscar cuál debe ser la vida de un filósofo. Cada libro tiene dos títulos: uno que proviene del nombre de uno de los personajes del diálogo y el otro que indica de lo que trata. La primera tetralogía está compuesta por el ''Eutifrón'' o ''De la piedad'' (diálogo peiristático), la ''Apología de Sókrates'' (diálogo moral) y ''Faidón'' o ''Del alma'' (moral). La segunda tetratología comprende ''Kratilos'' o ''De la recta razón de los hombres'' (lógico), ''Teaitetos'' o ''Del saber'' (peirástico), ''El sofista'' o ''Del ser'' (lógico) y ''El político'' o ''De la realeza'' (lógico). La tercera comprende: ''Parménides'' o ''Del bien'' (moral), ''Faidros'' o ''Del amor''. La cuarta está formada por el ''Alkibíades''o ''De la naturaleza'' (mayeútico), el ''Segundo Alkibíades'' o ''De los rezos'' (mayéutico). ''Hipparchos'' o ''Del amor al lucro'' y ''Los Anterastes'' o ''De la filosofía'' (moral). La quinta comprende: ''Teages'' o ''De la Filosofía'' (mayéutico) ''Chármides'' o ''De la Sabiduría'' (peirástico), ''Laches'' o ''Del valor'' (mayéutico) y ''Lisis'' o ''De la Amistad'' (mayéutico). La sexta comprende:''Eutidemos'' o ''De la Erística'' (anatréptico) y ''Menón'' o ''De la virtud''. La séptima comprende: los dos ''Hippias'': ''Del bien'' el primero y ''De la mentira'' el segundo (anatrépticos), ''Ión'' o ''De la Ilíada'' (peirástico) y ''Menexenes'' o del ''Epitafio'' (moral). La octava comprende''Klitofón'' o ''De la Protréptica'' (moral), ''La República'' o ''De la justicia'' (político)''Timaios''o ''De la naturaleza'' (físico) y ''Kritias'' o ''De la Atlántida'' (moral). La novena comprende'' Minos'' o ''De la ley'' (político); ''Las Leyes'' o ''Del gobierno'' (político), ''Epinomis'' o ''De la asamblea nocturna''o ''El filósofo'' (político) y trece ''Cartas'' al final de las cuales emplea la fórmula:'' Sed dichosos'', mientras que Epikouros dice ''Vivid bien'' y Kleón:''Alegraos''. Las cartas van dirigidas: una a Aristodemos, dos a Architas, cuatro a Dionisio, una a Hermias, a Trastos y a Koriskos, una a Leodamas, una a Dión, una a Perdikkas y dos a los familiares de Dión.

De tal modo, divide Trasilos, y con él algunos otros, las obras de Platón. En cambio, Aristófanes el Gramático, las agrupa en trilogías del modo siguiente:

  1. República, Timaios, Kritias
  2. Sofista, Político, Krátilos.
  3. Leyes, Minos, Epinomis
  4. Teaitetos, Eutifrón, Apología
  5. Kritón, Faidros, Cartas.

Lo demás lo divide por libros y lo cita, sin orden. Ora comienzan algunos, como ya lo he dicho, por ''La República'', bien por el ''Alkibíades mayor'', ya por el Teages, sea por el ''Eutifrón'' o por el '' Klitofón'', por el ''Timaios'', por el ''Faidros'', por el ''Teaitetos'', o muy frecuentemente por la ''Apología''.

 

En general son considerados como sospechosos los siguientes diálogos: ''Midón'' o ''El criador de caballos'', ''Erixias'' o ''Erasistratos''. ''Alkión'', ''Los Acéfalos'' o ''Sísifos'', ''Azoicos'', ''Feacios'', ''Demódokos'', ''Las golondrinas'', ''El Séptimo'' y el ''Epiménides''. De estos diálogos, el ''Alkión'' parece ser de un tal León, al menos tal nos dice Favoritos en el libro V de su ''Memorias''.

Platón empleaba en sus obras gran variedad de vocablos para que no fueran entendidos por los ignorantes. Definía la sabiduría como la ciencia de las cosas inteligibles y realmente existentes, ciencia que consiste en el conocimiento de lo divino y del alma, con exclusión del cuerpo. Da aún el nombre de sabiduría a la filosofía, a causa de ser ésta como un deseo o amor hacia la sabiduría divina; pero engeneral daba el nombre de sabiduría también a toda clase de pericia o de inteligencia, por lo que llamaba sabio, por ejemplo, a un artesano. También emplea con gusto o voluntariamente las mismas palabras para significar cosas diferentes; así dice indistintamente''foulos'' (humilde, modesto, insignificante, sin importancia) y ''aplós'' (simple) como hacía Eurípides hablando de Heracles en su ''Likimnios''

Sencillo, natural, sobresaliente

en lo grande y heroico; torpe en decir;

en obrar, al contrario, excelente.

 

Platón se sirve a veces de la palabra ''sencillo'' para decir ''feo'' o ''pequeño''. En otras ocasiones emplea, por el contrario, términos diferentes para expresar la misma noción; por ejemplo, llama a la ''idea'' ora ''imagen'' ora ''género'', ora ejemplo, bien ''principios'', ya ''causa''. Le ocurre incluso emplear términos contradictorios para designar un mismo significado. Así, a lo sensible lo llama unas veces ser (existente) y otras no-ser (inexistente); ser, por participar de la generación; no-ser, por transformarse en sin cesar. ''Idea'' es unas veces lo que está inmóvil y otras lo que se mueve; unidad y pluralidad, en ocasiones. Y cosas semejantes con mucha frecuencia.

La exposición de su doctrina debe ser dividida en tres partes: lo que dice; por qué lo dice, si por afirmar (dogmatizar) o por completar simplemente su idea (para convencer al adversario), ycomo lo dice. Como además en sus libros hay determinados signos necesito decir algo de ellos. El signo X sirve para las citas, las figuras y de un modo general para todo cuanto es propiamente plutoniano (palabras y figuras empleadas por primera vez en él). El signo x x para las teorías que le son más gratas y propias. El signo X con un punto por encima y otro debajo para las sentencias escogidas y los pasajes más hermosos. El signo X con un punto a mano izquierda y otro encima y debajo de la Xpara las enmiendas y correcciones necesarias. El obelos, signo indicado en las divisiones, para los pasajes verosílmente alterados. El antisigma con dos puntos .I.para las dictografías y para las faltas de escrituras. El ceraunio (rayo), para seguir y guiar los procesos de razonamiento. El asterisco para marcar las teorías exactas (en que hay conformidad de ideas). El obelos simple, -, para indicar por contrario, los errores. Esto es cuanto sé sobre los signos-y sobre el número de libros. Antígonos de Karistos en su libro ''Sobre Zenón'' dice que cuando alguno deseaba leerlos en cuanto aparecían, pagaba una cierta cantidad al que los poseía.

He aquí ahora las ideas principales de Platón; el alma es inmortal y pasa de unos a cuerpos a otros. Tuvo principio numérico, a diferencia del cuerpo que lo tuvo geométrico. Es la idea de un soplo (hálito, aliento, espíritu) extendido por todas partes: una parte razonable que tiene su asiento en el cerebro, una parte actuante (irascible) que tiene por asiento el corazón y una parte sensible (concupiscible) que reside en el ombligo y en el hígado. Contiene en ella misma el cuerpo envolviéndolo continuamente como en una esfera. Se divide en elementos e intervalos armónicos formando como dos círculos tangentes. Uno de ellos, inscrito en el otro, comprende seis divisiones y forma siete círculos. El inscrito lo está de acuerdo del diámetro e inclinado hacia la izquierda; el círculo circunscrito, por el contrario, está inclinado hacia la derecha. A causa de ello, es único, mientras que el círculo inscrito está subdividido. Estos dos círculos son de naturaleza diferente: uno de ellos es el Círculo de los Mismo, el otro, el Círculo de lo otro. Uno tiene el movimiento del alma, el otro el del universo y de los planetas. Estando con ello o a causa de ello dividida el alma por el medio, y en armonía con los extremos, conoce lo real y, como está compuesta de elementos, lo concibe de un modo ordenado. La opinión recta proviene del Círculo de lo Otro; la ciencia del Círculo de lo mismo.

El universo viene de dos principios(o los principios de todas las cosas son dos): el dios o idea y la materia. Platón da aún a un dios el nombre de causa o de espíritu. La materia es informe, indeterminada, y da nacimiento a los cuerpos. Era, en un principio, un caos pero fue reunida en un solo lugar por el dios que pensó que el orden valía más que el desorden. Esta materia se convirtió en cuatro elementos: fuego, aire, tierra y agua. De estos elementos nació el universo y su contenido. Sólo la tierra (entre ellos) no está sometida a cambio. Esto se explica por la diferencia de figuras que la componen. Mientras que los otros elementos tienen figuras semejantes, formadas todas con un solo triángulo, el escaleno, la tierra tiene su figura propia. El fuego es piramidal, el aire octaédrico, el agua icosaédrica, mientras que la tierra es cúbica. A causa de ello la tierra no puede transformarse en otro elemento ni los otros elementos llegar a ser tierra. Estos elementos no están en lugares diferentes y distintos porque la circunferencia que les obliga a reunirse en su centro reúne a los más pequeños y divide a los grandes. A causa de ello al cambiar de forma cambian de lugar.

El mundo ha sido creado único y sensible por el principio divino. Es animado, porque tener alma es más perfecto que no tenerla. Es obra perfecta porque es la obra de una causa por ella misma perfecta. Es único y finito (limitado) por haber sido creado de acuerdo a un modelo único también. Es esférico porque su creador también lo era, y contiene a todos los seres vivos lo mismo que el dios que contiene a todas las formas. Es ligero y su superficie no se apoya en nada porque no tiene necesidad.Es imperecedero porque no puede disolverse y volver a la nada. El principio divino es causa de la creación entera porque por definición, el bien crea el bien. Es aun creador soberano del cielo porque el creador de lo que hay más hermoso en el mundo no puede ser sino la más perfecta de las cosas inteligibles. Y como el dios es de este modo, el cielo, semejante a él, es perfecto y siendo perfecto no puede asemejarse a ninguno de los seres engendrados, sino que se asemeja al dios. El mundo es un compuesto de fuego, agua, aire y tierra. De fuego primeramente para que sea visible; de tierra, para que sea sólido; en fin, de agua y de aire, para que sea bien proporcionado. Pues la naturaleza de los cuerpos sólidos está hecha de una proporción de dos principios medios que combinándose forman un cuerpo único, y de todos los principios, para que sea acabado (perfecto) e inmortal (imperecedero).

El tiempo es la imagen de la eternidad y subsiste eternamente. El tiempo es el movimiento del cielo, puesto que la noche, el día, el mes y demás semejantes son partes del tiempo. Por consiguiente, quien suprime la creación del universo suprime también el tiempo. Desde el momento en que el mundo fue creado el tiempo existió. Luego del tiempo fueron creados el sol, la luna y los planetas. Para que el número de horas fuese sensible (patente) y los seres vivos se diesen cuenta de ellas, el dios les dio la luz del sol. La luna está por encima del círculo de la tierra, el sol está en los círculos vecinos (inmediatos), y los planetas en los círculos superiores. El mundo (universo) es animado por estar atado a un movimiento animado. Para hacer el mundo perfecto y darle la semejanza de un ser inteligible, los demás seres vivientes fueron creados. La mayor parte de los dioses son de naturaleza ígnea. En lo demás, hay tres géneros de seres vivos: los volátiles, los acuáticos y los terrestres. La tierra es el más antiguo de todos los dioses del cielo (astros). Esta hecha de tal modo que puede haber día y noche. Por estar en el centro, muévese alrededor de un punto. Y como hay dos causas, unas vienen del dios creador, las otras de la necesidad. Hay, pues, lo repetiré, dos principios y dos causas, cuyos ejemplares (prototipos) son el dios y la materia. Esta es informe, como todo lo hecho para recibir forma, y cuya causa es la necesidad. Al recibir las ideas forma los seres, se mueve por desemejanza de su naturaleza y su movimiento da el suyo a los seres que ha creado. Estos, en un principio, se movían sin orden ni razón, pero cuando empezaron a formarse en el mundo y a componerle recibieron a causa de las ideas añadidas a la materia un movimiento armonioso y ordenado. Estas causas eran ya dos antes de la creación: luego se agregó la generación, que fue la tercera; pero siguieron siendo confusas, verdaderos ensayos, imperfectas, desordenadas. Se ordenaron cuando el cosmos fue creado. El cielo se formó con todos los cuerpos existentes. Platón cree aún que el dios es, como el alma, incorporal, y que por ello no está sujeto a alteración ni a corrupción. En cuanto a las ideas, lo repito, hace de ellas principios y causas existentes, por simismas.

He aquí ahora sus teorías sobre el bien y el mal. Preciso es tender a ser semejanza del dios. La virtud basta para la dicha, pero tiene necesidad, cual sostenes, de los bienes temporales: fuerza, salud, agudeza de sentidos y demás cosas semejantes, así, como de las ventajas (bienes) externas: riqueza, nobleza, gloria (nombradía, fama). No obstante, la ausencia de estos bienes exteriores no podía impedir al sabio alcanzar la felicidad. Quedándole aún la alegría de participar en las funciones de gobierno, contraer matrimonio, y no transgredir las leyes. Además de estas leyes recibidas, dará nuevas a su patria, a menos que encuentre la función demasiado ardua, a causa de hallarse el pueblo muy corrompido. Platón cree aún que los dioses se ocupan (interesan) de las cosas humanas y que existen demonios o espíritus o dioses inferiores). El es el primero que ha definido la noción de lo bello (honesto) como unido a lo laudable, o razonable, a lo útil, a lo conveniente, a lo armonioso y cuanto esté próximo y acorde con lo anterior.

También ha tratado en sus diálogos de la exactitud de los términos (nombres, palabras) y ha sido el primero en establecer la ciencia de bien interrogar y de bien responder, ciencia que a él mismo le ha sido utilísima. En sus diálogos establece la teoría de que la justicia es una ley divina, con objeto de persuadir a los hombres de que la observen y para evitar a los malos castigos luego de la muerte. A causa de esto, algunos dicen que no es sino un narrador de fábulas, por entretejer en sus escritos mitos destinados a inducir a los hombres a no cometer injusticias, dejándolos en la incertidumbre de lo que pudiera sucederles, caso contrario, después de la muerte. Hasta aquí sus teorías( opiniones) favoritas.

Ahora, he aquí cómo, según Aristóteles, dividía las cosas. Entre los bienes hay: los del alma, los del cuerpo y los bienes exteriores. La justicia, la prudencia, el valor, la sabiduría son bienes del alma: la hermosura, la buena constitución, la salud, la fuerza son bienes del cuerpo; los amigos, la felicidad de la patria, la riqueza son bienes exteriores.

Hay también tres clases de amistad: la que viene de la naturaleza, la que viene de la sociedad y la que viene de la hospitalidad. Entendemos por amistad natural la que une a los padres con los hijos y a los parientes entre sí; esta amistad se extiende a todos los seres humanos (hasta a los animales). La amistad de origen social es aquella que se engendra con el trato, sin que necesite del parentesco, como la que había entre Orestes y Pílades. En fin, amistad de hospitalidad es la que siente por los extranjeros, bien su origen provenga de recomendaciones o de cartas. Hay, pues, tres clases de amistad: una natural, otra de camaradería o compañerismo y otra de hospitalidad. Se suele añadir a veces una cuarta: la del amor (amistad amorosa).

Formas de gobierno o constitucional hay cinco: democracia, aristocracia, oligarquía, monarquía y tiranía. La democracia es la de aquellas ciudades en que el pueblo tiene el poder, nombra los magistrados y hace las leyes. Aristocracia, aquella en la que no gobiernan los ricos, los pobres ni los hombres célebres, sino los nobles. Oligarquía, aquella en el censo hace a los magistrados, pues los ricos son menos que los pobres. Monarquía, ésta es de dos clases: o según la ley o según el nacimiento; en Cartago es según la ley pues es discernida por los ciudadanos: en Esparta y en Macedonia lo es de acuerdo al nacimiento pues son reyes los descendientes de una familia determinada. En fin, la tiranía es el régimen en que los ciudadanos son gobernados por un hombre que ha usurpado el poder violentamente o por sorpresa. Por consiguiente, el gobierno puede ser democrático, aristocrático, oligárquico, monárquico o tiránico.

Hay tres formas de justicia: la justicia divina, la justicia humana y la justicia de los muertos. Los que hacen sacrificios de acuerdo con las leyes, se ocupan debidamente del culto, muestran a causa de todo aquello, piedad hacia los dioses; los que devuelven el dinero que han tomado a préstamo, son justos con los hombres; en fin, aquellos que cuidan las tumbas, son, evidentemente, justos con los muertos: Hay, pues, tres formas de justicia; la justicia divina, la justicia humana y la justicia con los muertos.

Hay también tres clases de saber o de ciencia: el saber práctico, el saber poético, y el saber teórico. La arquitectura o la construcción de barcos de ciencias prácticas, porque su resultado es una obra creada. La política, el arte de tocar la flauta o la cítara y cosas semejantes son ciencias poéticas, pues bien que no creen nada, son acción; el acto de tocar la flauta, el de pulsar la cítara, el de gobernar la república. En fin, la geometría, la música, y la astrología son ciencias teóricas. No crean nada, no son acción ni se manifiestan en actos, son puro estudio: estudio de las líneas, de los sonidos, de los astros y del cielo. Por consiguientes hay tres clases de saber: teórico, práctico y poético.

Hay cinco clases de medicina: la farmacéutica, la quirúrgica, la dietética (que marca un régimen de vida), la nosognomónica (que se limita al diagnóstico) y la boetética (que trata de aliviar al enfermo). La farmacéutica cura las dolencias con medicamentos. La quirúrgica, mediante incisiones y cauterizaciones. La dietética, sometiendo al enfermo a un régimen. La nosognomónica trata de curar por medio del conocimiento de la enfermedad. La boetética suprime el mal mediante un remedio inmediato y oportuno. Luego las especies de medicina son: farmacéutica, quirúrgica, dietética, nosognomónica y botética.

De leyes(Derecho) hay dos variedades ; la ley escrita y la no escrita. La ley escrita es aquella mediante la cual se gobiernan las ciudades. La no escrita es la que proviene de la costumbre; por ejemplo, la que prohíbe pasearse desnudo por la plaza pública o al hombre vestirse de mujer. Ningún texto de ley prohíbe estas cosas; sin embargo, no las hacemos porque la ley no escrita nos lo prohíbe. Hay, pues, dos clases de leyes; la ley escrita y la no escrita.

Hay cinco clases de discursos: aquellos de los que se sirven o emplean los hombres públicos en las asambleas del pueblo, y que son llamados políticos. Los que escriben los oradores para demostrar algo, elogiar, censurar o acusar, género llamado oratoria o retórica. Aquellos de los que se sirven los particulares en sus conversaciones: oratoria profana o privada. Los de los diálogos en los que se interroga y se responde mediante frases breves: oratoria dialéctica. En fin, aquellos mediante los cuales los artesanos hablan de sus oficios: oratoria técnica. Por consiguiente hay cinco clases de discursos: políticos, oratorios, profanos, dialécticos y técnicos.

De música hay tres clases; la producida por la boca ella sola, como el canto; la producida a un tiempo por la boca y las manos, como el canto acompañado de la cítara, y la que es producida por las manos, por ejemplo, cuando se toca la cítara. Por consiguiente, hay tres variedades de música: la de la voz, la de la voz unida a un instrumento y la ejecutada con un instrumento tan solo.

De nobleza hay cuatro clases: la primera es la que procede de antecesores honrados y justos: a sus hijos se les llama nobles; la segunda, la de los descendientes de antecesores poderosos y que han ejercido el poder: sus hijos son asimismo llamados nobles; la tercera es la de aquellos cuyos antepasados eran afamados a causa de su gloria militar, o de sus victorias atléticas: nobles son también llamados sus hijos; en fin, la cuarta es la de aquellos que se distinguen por su grandeza de alma; noblestambién son llamados éstos, y es la mejor forma de nobleza. Por consiguiente, se puede ser noble de cuatro maneras, según los antepasados fueran honrados, poderosos, ilustres, o cuando la nobleza es debida a la bondad y mérito propio.

De hermosura hay tres clases: una, aquella que es alabada, como, por ejemplo, cuando se tiene un rostro hermoso; otra, es la belleza útil o práctica, como la de un instrumento, una casa y otras cosas por el estilo y tercera, aquella que es conforme a las leyes y a las costumbres, género de la belleza necesaria y útil. Hay, pues, tres géneros de belleza: estética, práctica y útil.

De almas hay tres variedades: las inteligentes, las sensibles y las voluntarias (racionales, concupiscentes e irascibles). De ellas, la inteligente es la que causa y origina la deliberación, la reflexión, el pensamiento y demás cosas semejantes. La sensible causa los deseos (de comer, de mujeres y demás). En fin, la voluntaria es causa del atrevimiento, del placer, del dolor y de la cólera. Por consiguiente hay que distinguir el alma inteligente, el alma sensible y el alma voluntaria.

Hay cuatro clases de virtud: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. La prudencia (sabiduría) inspira las buenas acciones; la justicia mueve a respetar el derecho y a obrar justamente en la vida social y en los tratos; la fortaleza da perseverancia y evita el huir ante los peligros; en fin, la templanza nos ayuda a dominar los deseos desordenados, a no ser esclavos de los placeres y las pasiones y, por consiguiente, nos ayuda a vivir honestamente. Hay, por consiguiente, cuatro clases de virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

De poder hay cinco clases: legal, natural, de costumbre, hereditario y violento o tiránico. El primero proviene de la ley; el segundo, de la naturaleza, el tercero de la costumbre; el cuarto, de la descendencia, y el quinto, de la violencia. En efecto, cuando los magistrados de las ciudades son elegidos por decisión de sus conciudadanos tienen el poder legalmente (de la ley). Otras veces es la naturaleza misma que confiere el poder: como los machos sobre las hembras, y esto en todas partes y tanto en hombres como en animales. El poder que se funda en la costumbre es aquel como, por ejemplo, el que tienen los pedagogos sobre los niños que cuidan y los maestros sobre sus discípulos. Un ejemplo de poder de raza es el de los reyes de Esparta, pues reciben la realeza de su familia, o el de Macedonia, cuya realeza está fundada en la herencia. En fin, individuos hay que habiéndose apoderado del poder por la violencia o por la astucia, gobiernan contra la voluntad de los súbditos; tal poder dícese, y con razón, que está fundado sobre la violencia. Por consiguiente, hay diversas clases de poder según se funde en la ley, en la raza, en la naturaleza, en la costumbre o en la violencia.

De retórica (oratoria) hay seis formas: Cuando las oraciones exhortan a hacer la guerra o aconsejan una alianza contra tercero, la oratoria es ''exhortatoria''. Cuando, por el contrario, tratan de disuadir a sus conciudadanos de hacer la guerra o de que establezcan alianzas que les impedirán vivir en paz, entonces la oratoria es ''disuasiva''. Cuando se demuestra la culpabilidad de otro que quiere pasar por inocente, la elocuencia es ''acusatoria''. Cuando se aboga para probar que no se ha cometido crimen ni ilegalidad, es decir, para ''defensa'' o ''apología''. La quinta clase de oratoria es la que se emplea para mostrar que otro es un hombre de bien y cuando se hace el elogio ajeno, oratoria ''encomiástica'' o''alabanciosa''. En fin, cuando se demuestra que alguien es perverso o culpable, se llama oratoria ''censurativa''. Luego hay oratoria censurativa, encomiástica, apologética, acusatoria, disuasiva y exhortatoria.

El arte de hablar se divide en cuatro partes: hay que tener en cuenta:

  1. Lo que conviene decir
  2. Cuánto conviene decir
  3. A quién conviene decir lo que se ha de decir
  4. Cuándo conviene decirlo.

Decir lo que conviene es decir las cosas que han de ser útiles tanto al que habla como al que escucha. Decir cuanto conviene es decir las cosas que han de ser útiles tanto al que habla como al que escucha. Decir cuanto conviene es decir lo que basta, ni más ni menos. Decir a quien conviene es acomodar las palabras a la edad de aquellos a quienes se dicen, ya sean ancianos, ya jóvenes. Y decir cuando conviene es que no sea demasiado pronto ni demasiado tarde, pues de lo contrario no se hablará como es debido hablar.

De beneficencia hay cuatro clases: se puede hacer el bien ora con dinero, ora con nuestro propio cuerpo, bien con lo que sabemos, ya con nuestras palabras. Con dinero, cuando se da al que necesita para remediarle. Con el cuerpo, cuando se ayuda y protege a los que son atacados. Mediante lo que sabemos, cual hacen médicos, maestros y consejeros;y con la palabra, cuando se sube a un tribunal para socorrer a otro y apoyar su causa mediante un bien: con dinero, con ayuda corporal, con lo que se sabe y con lo que se dice.

El fin de las cosas puede ocurrir de cuatro modos; por la ley, como cuando un decreto es sancionado o perfeccionado por una ley; por la naturaleza, como la sucesión de días, años y estaciones; mediante el arte, como cuando la arquitectura civil concluye una casa o la naval un barco; en fin, mediante la casualidad como cuando las cosas ocurren de modo distinto al que se esperaba. Por consiguiente, el fin de las cosas puede ser legal, natural, según arte y casual.

De potencia hay tres clases: una mediante la cual se calcula y se reflexiona con ayuda del pensamiento; otra que viene del cuerpo: caminar, dar, recibir, y demás cosas semejantes; la que proviene de la abundancia de soldados y de dinero, como la potencia de los reyes y, en fin, la que nos hace dichosos o desgraciados, obrar mal o bien; como estar enfermos, ser instruidos, curar de las enfermedades y demás semejantes. Luego hay cuatro clases de potencias: intelectual, corporal, social (mineros, soldados) y moral (acción y pasión).

La filantropía es de tres especies: la primera consiste en la cortesía (saludar, dar la mano, desear prosperidad); la segunda en socorrer al desgraciado; la tercera, en invitar a los amigos. Luego la filantropía es de tres clases: cortesía, beneficencia y generosidad.

De felicidad hay cinco clases: tomar una buena decisión, tener buena salud, ser afortunado en sus empresas, gozar de buena reputación y tener dinero y cuanto hace grata la vida. Las buenas decisiones son el resultado de la educación y de la experiencia. La salud depende de la buena constitución del cuerpo: ver bien, oír distintamente, tener el gusto y el olfato delicados. Éxito en lo que se emprende se consigue cuando se hace cuanto se deba hacer como es preciso hacerlo. Se tiene buena reputación cuando se consigue que los demás hablen de nosotros favorablemente. Y se tiene abundancia cuando nuestras riquezas son suficientes no solamente para nuestras necesidades, sino para socorrer a los amigos y darles sin escatimar aquello que necesiten. Quien posee todas estas ventajas es completamente feliz. Por consiguiente, ser feliz es o consiste en tomar decisiones acertadas, en gozar de buena salud, en tener éxitos en sus empresas, en ser estimado y en ser rico.

Hay tres clases de arte: primera, segunda y tercera. La primera es la metalurgia, y el arte de trabajar la madera: la del armero, la del carpintero y todas las artesde fabricación, pues el armero fabrica armas con hierro; el carpintero, flautas con madera. La tercera está integrada por las artes que usan lo ya construido: la equitación, que se sirve de frenos; el arte militar, de armas; la música, de flautas y liras. Por consiguiente, hay tres clases de arte: la primera, la segunda y la tercera.

El bien es de cuatro clases: llamamos bien, primeramente, al que tiene en sí la virtud; luego, a la virtud misma y a la justicia; en tercer lugar, a los alimentos, los ejercicios y los medicamentos útiles, en fin, al arte de tocar la flauta, el de los actores y otros semejantes. Por consiguiente, hay tres clases de bien: el propio de la virtud, la virtud misma, los alimentos, ejercicios y medicamentosútiles y, en fin, la pericia en tocar instrumentos musicales, representar y en componer versos.

Entre las cosas, unas son malas, otras buenas y otras indiferentes. Llamamos malas a las que tienen una naturaleza capaz de perjudicarnos, como la intemperancia, la locura, la injusticia; las contrarias son las buenas. Las otras unas veces son útiles y otras perjudiciales; pasear, sentarse, comer bien no son ni útiles ni perjudiciales. Por consiguiente, no son ni buenas ni malas. Por consiguiente, las cosas unas son buenas, otras malas y otras indiferentes.

Hay tres clases de buena administración; decimos que una administración es buena:

  1. Cuando las leyes son buenas;
  2. Cuando los ciudadanos las obedecen;
  3. Cuando a falta de leyes los ciudadanos administran sabiamente según sus costumbres y sus inclinaciones.

Por lo tanto, hay tres clases de buena administración: si las leyes son buenas, si los ciudadanos las obedecen y si gobierna de acuerdo con sabias costumbres.

Asimismo, una administración es mala de tres modos; si las leyes son abusivas y perjudiciales, tanto a los ciudadanos como a los extranjeros, si no se obedecen las leyes, o si se carece de ellas.

Hay tres clases de cosas contrarias: así decimos que son contrarios el bien y el mal, lo justo y lo injusto, la razón y la locura. Hay también males que son contrarios a otros, como la prodigalidad y la avaricia, un castigo injusto y un castigo justo. En fin, lo pesado y lo ligero, lo rápido y lo lento, lo negro y lo blanco son contrarios entre sí del modo que las cosas neutras se oponen a las neutras. Por consiguiente los contrarios pueden oponerse de tres modos: como el mal al bien, como los males entre sí y como las cosas indiferentes entre ellas.

Hay tres clases de bienes: aquellos que se pueden tener en entera propiedad, los que tan sólo son poseídos en parte y los que por sí mismos son bienes. Los primeros son aquellos que podemos recibir y poseer, como la justicia y la salud. Los segundos, aquellos que no se pueden poseer, pero de los cuales se puede participar como el bien en sí. En fin, los terceros, aquellos que no podemos tener ni enteramente ni en parte, pero que no obstante, existen con existencia necesaria y que conviene estén en nosotros como ser justos, diligentes, bienes evidentes. Por consiguiente hay bienes que se pueden poseer en totalidad, otros en parte y otros existentes de por sí.

Hay tres clases de consejos: uno que viene de los tiempos pasados, otrode los presentes y el tercero de lo por venir. Ejemplo del primero: las desdichas de los espartanos por ser demasiados confiados; del segundo: mostrar las flaquezas de los muros, la cobardía de los hombres, la falta de víveres; del tercero: el no maltratar a los embajadores para que Grecia conserve su buen renombre. Por consiguiente, se pueden sacar consejos del pasado, del presente y del provenir.

La voz es de dos clases: animada e inanimada. La primera es la de los seres vivos; la segunda comprende los sonidos y los ecos. La primera es, a su vez, de dos formas: la segunda, la de los animales. Por consiguiente, hay dos clases de voces: animadas e inanimadas.

Hay dos clases de cosas: las divisibles e indivisibles. Entre las divisibles hay las homogéneas y las heterogéneas. Los cuerpos simples son los que no se dividen, y no son compuestos, como la unidad, el punto y el sonido. Los cuerpos compuestos son todos aquellos que están formados de la reunión de varias cosas, como los coros, las sílabas, los seres vivos, el agua y el oro. Los cuerpos homogéneos son los que están formados de partes de la misma naturaleza, y cuyo conjunto no difiere sino por el número de partes de la misma naturaleza, y cuyo conjunto no difiere sino por el número de partes, por ejemplo, el agua y el oro. Los cuerpos heterogéneos son los que están compuestos de partes desemejantes, como una casa. Por consiguiente, los cuerpos o son simples o compuestos y estos últimos homogéneos o heterogéneos.

Lo que existe es de dos clases: lo que existe por sí y lo que existe en relación a otra cosa. Se dice existir porsí todo cuanto no tiene necesidad de otra cosa para ser explicado, como el hombre, el caballo y demás que no necesitan explicación. Se dice existir por relación lo que tiene necesidad de interpretación, como lo más grande, lo más rápido, lo más hermoso y demás semejantes. Pues lo más grande es más grande con relación a lo más pequeño, y lo más rápido, más rápido que lo más lento, es decir, que otra cosa. Por consiguiente, lo que existe, existe o por si o por relación. He aquí como Platón, según Aristóteles, dividía las cosas.

Arriba